Prevención y Recomendaciones

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Los piojos son contagiosos, basta con que una persona este infestada para que sea un peligro de contagio para su entorno. La transmisión es posible mientras haya piojos vivos en la persona infestada y hasta que no sean eliminadas todas liendres.

Los piojos, tan frecuentes en los niños en edad escolar, provocan picazón e irritación, así como lesiones en el cuero cabelludo producto de rascarse que pueden llegar a infectarse.

Los piojos no vuelan, por lo que se transmiten de cabeza a cabeza o mediante gorros, bufandas o sábanas. Así visto, parece inevitable el contagio, ya que no podemos controlar a nuestros hijos 24 horas al día y en los juegos infantiles es habitual tocarse y estar junto a otros niños para realizar actividades. Aún así podemos hacer todo lo posible para prevenirlos. Te damos algunas recomendaciones para lograrlo:

  • Pelo corto o recogido: A los piojos les gusta un entorno cálido por lo que suelen colocarse especialmente en la zona de la nuca o detrás las orejas. Así, llevar el pelo recogido con gel y una trenza en el caso de las niñas y la nuca despejada es una opción ideal para peinar el pelo largo. Llevarlo corto en el caso de los niños es también cómodo y ayuda a evitar los piojos ya que así es más complejo que se unan los cabellos.
  • Cuestión de Ph: Dentro de la misma familia o en el mismo círculo de amigos podemos ver algunos niños que parece atraer a los piojos y otros que nunca sufren de estas infestaciones. Parece que se trata de una cuestión de acidez en el ph de la piel.   A mayor acidez, menos piojos.
  • Revisiones periódicas: Revisar a todos los miembros de la familia, puede resultar tedioso y cansado. Sin embargo, es imprescindible para acotar la expansión de estos parásitos que semanalmente o cada quince días revisemos las cabezas de nuestros hijos observando atentamente el cuero cabelludo y la raíz del cabello.
  • Uñas bien limpias: Es imprescindible para evitar las posibles infecciones de las pequeñas heridas que se puedan producir los niños al rascarse.
  • Ropa: Cuando los piojos han llegado a nuestra casa el contagio entre familiares es muy probable así que hay que utilizar una toalla individual para el cabello y lavar con agua caliente las sábanas, almohadas, cojines o fundas del sofá. Es una tarea engorrosa pero muy importante para no tener que repetir todo el proceso unos días después. Además, esos días tenemos que procurar que los niños duerman solos porque aunque el contagio a los adultos es menos probable, nadie está libre de sufrirlos. Evita que los niños compartan o intercambio de cepillos, peines, bufandas, gorras, diademas, suéteres o chamarras y toallas, mientras exista riesgo de contagio. Lavar la ropa de cama, suéteres, chamarras y toallas que se han utilizado en los días previos al tratamiento con agua muy caliente y secado en temperatura alta por 20 minutos, Lavar todos los peines y cepillos utilizados. Liceout recomienda que los hiervas o los dejes en alcohol o lavados en agua bien calientes con detergente o amoniaco. Ponga en bolsas bien cerradas los elementos que no pueda lavar o secar y manténgalos alejados por 48 hrs o hasta que la infección haya pasado. Y por ultimo aspirar todos los muebles donde se pudo quedar una pioja en busca de cabezas nuevas.
  • Paciencia: Perder los nervios no hará huir a los piojos así que si han entrado en nuestra casa sólo queda seguir las rutinas recomendadas con paciencia y no hacer sentir mal al niño.
  • Avisar al colegio: Los piojos no son síntoma de falta de higiene. Se trata de un parásito que vive en los humanos y que siempre buscará un modo para sobrevivir por lo que no debe ocultarse. De hecho debemos avisar al colegio para que pueda poner en alerta al resto de los niños que revisen sus cabezas y así terminar con la plaga lo antes posible y procurar que el niño no vaya al colegio hasta que no esté completamente libre de piojos y liendres.

Te recomendamos avisar a tus familiares y amigos cercanos que pudieron haber tenido contacto.